¿Ya sabes qué regalarle a tu madre en su día?

Al principio de todo, ella sintió una felicidad inmensa al saber que venías. Luego, pese a las náuseas y al cansancio, al dolor de espalda y a las fuertes contracciones, te siguió queriendo. Cuando te vio por primera vez, te quiso aún más. Estuvo contigo en las noches de fiebre y de dolor de oído. Y te trajo un bocadillo aún calentito cada tarde a la salida del cole, cuando más hambre tenías. Te ayudó con los deberes. Te dio consejos sobre tu primer amor. Y te secó las lágrimas en tu primer desamor. Te esperó despierto/a a que volvieras de fiesta para ver que estabas bien. Te apoyó en tus decisiones importantes; en otras, estuvo en desacuerdo contigo porque no las veía acertadas.Y la acabaste pifiando. Pero aún así, no te juzgó.

Ella ha estado ahí todos los días de tu vida, incondicionalmente, aunque tú no estuvieras para ella.

DÍA DE LA MADRE LOS SON TODOS

No tienes que esperar al Día de la Madre para hacerle un regalo a la tuya; cada día es un buen momento para decirle que la quieres o tener un detalle con ella. Pero, ¿y lo bonito que es que en el calendario exista un día dedicado exclusivamente a ella?

Desde Marybola te queremos ayudar para que aciertes tanto, tanto con el regalo, que tu madre -atención, haz sitio en el congelador- te llene táperes para un mes y medio con sus riquísimos guisos.

Así de entrada, te podríamos decir que, con un 99 % de probabilidades, una joya siempre le va a gustar y mucho. Por muchas joyas que ya tenga, ese es, prácticamente, el único regalo que, repetido en cuando a fondo se refiere, te hará triunfar, porque en la forma será siempre diferente.

Una joya no es solo un regalo y ya está. A lo largo de la historia, las joyas se han entregado para dar un mensaje especial a alguien (amor, amistad, fidelidad, compromiso…). Una joya dice todo eso y más. Y además es un mensaje imperecedero, que durará para siempre y que esa persona asociará siempre al momento en que se la regalaste. Desde el momento en que posees una joya, esta pasa a formar parte de tu vida. Y formará parte de la vida de las generaciones posteriores. Es maravilloso poder regalar eternidad siendo unos seres finitos, como somos. Pero mientras estemos vivos… ¡toca disfrutar de esas joyas a tope!

Por ejemplo: Imagina lo orgullosa que irá tu madre con sus nuevos pendientes de la colección Azurel con lapislázuli, un mandala hecho con plata 925 y circonitas blancas. “Regalo de mi hija”, les dirá, con cara de orgullo materno a sus amigas. O con una pulsera de Arceval, hecha artesanalmente con jaspe mokaita facetado y donuts de citrino. “Sebastián, hoy me he quitado el anillo de boda, porque con esta pulsera ya no necesito ninguna joya más en mi mano”, le dirá a tu padre. O con un colgante largo Capri con piedras como el cuarzo azul, la aguamarina y la lepidocrocita rematadas con una estrella de mar hecha en plata 925, que se pondrá para una cena de amigos. “Tus hijos tienen un gusto exquisito”, le comentará, no sin algo de envidia, la señora López, clavando sus ojos llorosos en esa elegante pieza.

Si aún así, sigues sin tener claro qué joya es la que le puede gustar más a tu madre, no desesperes. Ahora viene lo mejor.

Te proponemos lo siguiente:

EL TEST DE “TODO SOBRE MI MADRE”

Responde a las siguientes preguntas y hallarás la solución para el regalo perfecto para el Día de la Madre.