Oscars 2019: Las 8 joyas que si ganaron un Óscar

Zafiros, diamantes, esmeraldas y todo tipo de piedras preciosas de todos los tamaños y colores se dan cita en uno de los acontecimientos más esperados del año: los premios Óscar.

Son los premios más importantes de la industria cinematográfica de todo el mundo. También es una pasarela para los estilismos más impresionantes. Es uno de los momentos mágicos para las actrices para brillar con luz propia. Atraen todos los flashes de los fotógrafos gracias a sus espectaculares joyas y vestidos.

Nada es demasiado llamativo, demasiado ostentoso o demasiado brillante para los Óscars, la regla de ‘Menos es Más’ queda totalmente descartada si quieres ocupar las portadas del día siguiente.

A continuación, hacemos un paseo por la historia de los Óscars para encontrar las joyas que ganaron la ansiada estatuilla dorada, desde la elegancia atemporal de Audrey Hepburn a la indomable Meryl Streep.

 

Audrey Hepburn por Vacaciones en Roma

 Empezamos nuestra colección de joyas ganadoras de Óscar con una de las actrices más conocidas en todo el mundo. Su ‘cara con ángel’, su estilismo y sus actuaciones forman parte de la historia del cine y de la moda, siendo uno de los iconos más reconocidos a nivel global.

En 1953 ganó su primer premio Oscar como Mejor Actriz en Vacaciones en Roma y lo hizo vestida por Givenchy, diseñador del que era musa absoluta y unas joyas sutiles: pendientes de perlas y diamantes, todo un clásico atemporal.

Elizabeth Taylor por Quién teme a Virginia Woolf

Foto extraída de NPR comunicación.

Si hay alguien que no puede fallar en esta lista de divas esa es Elizabeth Taylor. La mítica actriz de ojos grises protagonista de algunas de las películas más famosas de su época, era una habitual en la gala de los Óscar.

Ganó dos estatuillas doradas por Una mujer marcada y ¿Quién teme a Virginia Woolf? Sus estilismos y sus joyas siempre eran las triunfadoras de la noche. Para su segundo premio, lució un collar de esmeraldas y diamantes de Bulgari que eclipsó todos los focos. Era un regalo de su marido Richard Burton.

Gwyneth Paltrow por Shakespeare in Love (1999)

Era 1998 cuando se estrenó Shakespeare in love y Gwyneth Paltrow enamoraba a William Shakespeare y a los espectadores con su interpretación. Un año más tarde recogía el Óscar a Mejor Actriz con un estilismo digno de Grace Kelly, con un vestido rosa de Ralph Lauren y joyas de Harry Winston.

Esa gargantilla no pasó desapercibida para nadie y fue una de las joyas más icónicas de esa edición. Tanto es así, que una vez ganó el premio los padres de Paltrow le compraron el collar a la joyería para tenerlo como recuerdo. La gargantilla está hecha con diamantes de 40 quilates y su precio ronda los 240.000 dólares.

Foto de Academy of Achievement

Hillary Swank por Boys don’t cry (2000)

Un año más tarde fue Hillary Swank quien se hizo con la estatuilla dorada, gracias a su papel en Boys don’t cry, su primer Óscar. Para la ocasión se vistió con un vestido de color bronce diseñado por la marca Randolph Duke y coronado por un impresionante collar de diamantes valorado en 250.000 dólares.

La parte más curiosa de la historia es que, esta joya fue creada para una de las hijas de la reina Victoria de Inglaterra en 1890 y además puede convertirse en tiara.  La de Swank fue una carrera meteórica en el cine, ya que con apenas 31 años ya había conseguido dos Óscar, el segundo con la cinta dirigida por Clint Eastwood Million Dollar Baby el premio más importante en la industria del cine.

 Penélope Cruz por Vicky Cristina Barcelona (2009)

2009 fue el año en el que nuestra actriz más conocida fuera de nuestras fronteras ganó el Óscar a Mejor Actriz por Vicky Cristina Barcelona.

Penélope Cruz siempre ha demostrado una gran elegancia en la alfombra roja y en esta ocasión lució un espectacular vestido vintage de Pierre Balmain, que iba acompañado por joyas hechas con diamantes de la firma Chopard. Penélope suele elegir joyas sencillas y elegantes que realzan aún más su estilismo.

Foto de agencia AFP

 

Kate Winslet por The Reader (2009)

Foto de Marie Claire UK

Ese mismo año Kate Winslet también recogía su premio a Mejor Actriz de Reparto por The Reader, tras cinco nominaciones. La mítica actriz de Titanic brilló con la luz de sus diamantes, en concreto, de unos espectaculares pendientes y un brazalete que en conjunto costaban casi dos millones y medio de dólares.

Este juego de joyas de la marca Tiffany está considerado como una de las joyas más caras que han desfilado por la alfombra roja de los Óscar. Aunque su compañera de reparto en Titanic, Gloria Stuart, fue la encargada de llevar las joyas más caras de la historia gracias a la imitación del famoso diamante ‘Hope’ de la misma película; hecho con zafiros y diamantes, valorado en 20 millones de dólares.

 

 Natalie Portman por Black Swan (2011)

 Una de las combinaciones de joyas más bonitas de los Oscar lo consiguió Natalie Portman en 2011 con su premio por la película Black Swan. La actriz americana decidió alejarse de las opciones más clásicas y optó por lucir unos pendientes largos hechos con rubelitas o turmalinas rosas y diamantes en tonos rosados y morados, creando la sintonía perfecta entre su vestido, sus joyas e incluso sus zapatos.

 

 

Meryl Streep por La dama de hierro (2012)

Meryl Streep es una actriz que no podía faltar en esta lista de ganadoras. Ya va por su tercera estatuilla en lo que lleva de carrera.

En 2012 levantó el que, por el momento, es su último premio por La dama de hierro, con un estilismo que recordaba mucho a la famosa figura dorada. Siempre sobria y discreta en sus apariciones, el estilismo consistía en un vestido dorado firmado por Lanvin y joyas a juego como los pendientes vintage en forma de lágrima con distintos relieves de oro.